berni 8 febrero, 2015

Antonio Castrignanò es parte de una camada de cantantes que nacieron y se criaron en el Salento, en torno a la provincia de Lecce, al sureste de la península de Italia. A la tradición de la música y la danza salentina este joven cantante le hace su aporte con nuevas melodías y cruces con músicas aparentemente exteriores al Salento.

203566-thumb-full-fomenta_rollEn realidad, eso que llamamos «nuevo» es solo aparente ya que esos sonidos existen desde hace milenios y estuvieron siempre en la historia de intercambios que hubo en el Mediterráneo, como migraciones y/o invasiones.

El vídeo transcurre claramente en las benditas tierras del Salento. Las pircas, los olivos, la tierra semi árida son los refrescantes aromas que vive cualquier persona que habita esa comarca. El blanco y negro del video no hace más que encender el hermoso paisaje mediterráneo. Si bien la canción que Castrignanò interpreta no es una pizzica en su acepción más clásica del término, podemos afirmar que los arreglos típicos del Salento fueron pizzicatos por melodías con cercanas reminiscencias árabes y/o turcas – de esas que ellos llaman sarracenas.

En una pequeña parte del vídeo se puede ver por unos segundos la Danza Scherma, una danza que se hacía históricamente entre hombres, simulando una lucha,  pero que en ocasiones  dejaba de ser sólo simulación y, de acuerdo a los códigos pronto prohibidos por las instituciones de orden estatal, permitian a los varones al centro de la ronda ajustabar cuentas pendientes. Muchos testigos directos nos contaron de esos casos que quedan en el recuerdo de los ancianos. En este vídeo esta parte de la danza está puesta como algo decorativo ya que la música que se toca en la danza scherma dista bastante de la que musicaliza el vídeo.

El talento de Castrignanò es contagioso y tal vez es esa virtud la que lleva a disfrutar cada nueva entrega de este músico.

Con Uds. el video:

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