Claudia Acuña 19 septiembre, 2016

Para el etnomusicologo estadounidense  ya fallecido, Alan Lomax,  el archi-conocido festival de la canción italiana que se celebra cada Febrero desde el año 1951, el Festival di Sanremo, es el responsable de la aniquilación de la música italiana. En este artículo nos adentraremos en el campo de la etnomusicología y la antropología para profundizar esa acusación. 

Domenico Modugno en el Sanremo 1958 con la canción VOLARE
Domenico Modugno en el Sanremo 1958 con la canción VOLARE

El etnomusicólogo estadounidense Alan Lomax fue un apasionado de música étnica de todos los continentes. Su trabajo de campo en el área Mediterránea es invalorable, al relevar material musical que hubiera sido condenado al olvido pues se trataba de una cultura rural en desaparición, sin posibilidades de acceder a salas de grabación, escritura musical o métodos más cercanos a los conservatorios de música, y demás sofisticaciones. Aqui traducimos un artículo polémico acerca de una acusación difícil de soslayar: para Alan Lomax,  el archi-conocido festival de la canción italiana desde el año 1951, el Festival di Sanremo, es el responsable de la aniquilación de la música italiana. Considerado el festival de la canción más famoso de Italia, se ha convertido en uno de los principales eventos mediáticos de la televisión italiana,  produciendo debates y polémicas en todas sus ediciones. En 1967 protagonizó la crónica negra cuando el cantante Luigi Tenco fue encontrado muerto en su habitación. Si bien se habla generalmente de suicidio, todavía quedan muchas dudas sobre la verdadera causa de su muerte.

La música popular italiana, un tesoro valorado por Alan Lomax.

Alan Lomax es el hombre que aparentemente nunca durmió en los años 50, en su peregrinaje destinado a documentar varias formas de música folklorica internacional a lo ancho y lo largo del mundo. Este etnomusicólogo estadounidense desembarcó en Italia en la primavera de 1953. A lo largo de todo el año siguiente a su llegada, recorrió todo el pais con Diego Carpitella, grabando material musical en Sicilia, Calabria, Sardeña, y muchas otras regiones. Italia es un pais extenso en cuanto a diversidad de musica foklorica, y es imposible generalizar acerca de la naturaleza de los sonidos documentados en ese disco — que por supuesto fue uno de los propósitos de las expediciones de Lomax por el mundo. Hay por ejemplo, voces descarnadas, acompañadas sólo de arpas de boca, cantos de navegantes, cantos de trabajo, coros masculinos, música de acordeón, danzas espeluznantes con sólo percusión de tambores de aro y martillos movibles, baladas en guitarra, bandas de bronces, y más. Para algunos, se trata de un material arcano y demasiado ecléctico para una escucha casual, pero es sin duda muy interesante y presenta algo inesperado al público. Entre las grabaciones más conmovedoras, los cinco minutos de la balada para guitarra,»Stornelli» por Calamita y Gucci, que por cierto no suena tan distante de la guitarra folk mexicana o del fado Portugues por su melancólica elegancia; «Tammurriata,» con el latido constante de la percusión de tambores de aro y las insolitas canticos de voces femenina; por ultimo un par de piezas corales masculinas en los cuales los bajos vibran con una reminiscencia de los armónicos vocales tipicos de Siberia o Mongolia.

 

Alan Lomax cuenta como Sanremo aniquiló la música italiana

Adaptado del artículo de Bruno Giurato * »

En los años 50 nació desde la costa de la Liguria el festival de Sanremo, destinado a darse a conocer en el mundo como el gran difusor de la música de «inconfundible» impronta italiana. Sin embargo, para el etnomúsicólogo estadounidense Alan Lomax, este fenómeno musical tuvo desde su orígen una finalidad opuesta a la que se le atribuye: fue centrado desde el comienzo en la canción de orígen norteamericana y su difusión fue tan letal para la península italiana, que condenó a esa música al provincialismo musical y a la imitación de las estrellas del pop Usa.

Es un caso antropológico que está pendiente, y un caso músico-cultural que para muchos se venía venir, crónica de una muerte anunciada: la del estilo popular o pop italiano. La corriente musical dominante (mainstream en Inglés) en Italia, siempre ha sido enteramente deudora del Inglés y de la música norteamericana, en cuanto producción, sonido e incluso impostación de la voz. No puede haber pasado inobservado el hecho que la impostación de la voz cantada fue cambiando en las últimas décadas del siglo 20 hacia un manierismo que rompía con las formas rígidas del canto del siglo 19 y se caracterizó por la “nasalización” de los sonidos. El nombre para ello en teatro es “birignao”, una excesiva y artificiosa impostación que no es la natural del habla italiana.

Varios amantes de la música popular se preguntan entonces por qué, mientras que otras culturas se han presentado de una forma u otra con características reconocibles por su particular etnicidad, la música italiana en cambio y salvo maravillosas excepciones, por supuesto, se ancló a un lugar relegadp al papel de ser provincia? Este estudio se pregunta: por qué las estrellas del pop italiano no se difunden en los EE.UU. o Inglaterra y siempre se ven, unas más otras menos, como clones de otras?

Y por último aquí nos preguntamos: cómo es posible que otras tradiciones en el siglo 19 hayan propuesto musica pop hecha de fuertes raíces locales, étnicas (o como dirían los musicólogos, extracultas) como el blues, el jazz, el rock e luego el folk de derivaciones varias, como el flamenco, el fado, el samba. Y en cambio en Italia, nada o casi nada. Para quien mira desde afuera de Italia, la música popular italiana sigue siendo la Opera, apreciada en todo el mundo. Talvez un poco también Modugno, o la canción de Nápoles.

Aparte las excepciones como los compositores Fabrizio de André, elogiado por David Byrne, el Anima Latina de Lucio Battisti, amado por David Bowie, además del progressive y otros géneros poco difundidos,  el resto no llegó a ningún lado. No existe un sonido dominante propiamente italiano y popular.

La respuesta está en ese ritual, año tras año más agotado y más carente de función, que se llama Sanremo, evento que estos musicólogos consideran de hecho el asesino de la musica popular italiana, o sea de aquella chispa arquetipica que en el siglo 20 hubiera podido representar a Italia con una fisonomía cultural. Es un hecho para ellos, no una suposición. Sanremo en la tv nació con el objetivo preciso de aniquilar la “musica popolare italiana”.

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Nos estamos refiriendo al relato del más grande musicologo del 1900, o sea de Alan Lomax, el hombre que con sus grabaciones descubrió a buena parte del blues (Muddy Waters, entre otros tantos), a los padres del jazz (Jelly Roll Morton, hallado en un hotelito), a mucha de la  musica sudamericana, y que concientizó a los españoles acerca del tesoro que poseían: el flamenco
Bueno, justamente Lomax en los años 1954-55 logró organizar un viaje a Italia, esponsorizado por la BBC, junto al joven investigador Diego Carpitella, quien desde entonces fue considerado el fundador de la etnomusicologia italiana. Un año andando, grabando “on the road”, desde la Sicilia a la Val d’Aosta, al Veneto. Grabaciones por las calles, plazas, nelle en casas de familia en los pueblos: desde los cantos de pescadores calabreses di pez espada a los coros de la Liguria.
Sorpresa: según Lomax “el paisaje sonoro italiano era el más rico, variado y original” que hubiera encontrado jamás, tal como lo recordó su hija Anna.

Lomax consideraba la tradicion musical italiana como la más interesante de Europa. La crónica del viaje se puede leer en el libro autobiografico L’anno più felice della mia vita (Il Saggiatore) y se escucha en la serie de discos Italian Treasury, perfectamente accesible, desconocida por todos menos por los especialistas.

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Haga click en la imágen para entrar al link: http://www.allmusic.com/album/italian-treasury-folk-music-song-of-italy-mw0000238698

Lomax consideraba consideraba la tradición musical italiana como la más interesante de Europa. Bueno pues, Sanremo la destruyó.

Y aquí viene lo lindo, o mejor dicho, la parte amarillo policial, o mejor dicho el negro suspenso. Lomax, un entusiasta, luego de encontrarse con Alberto Moravia y Francesco Rosi, y luego de haberle proporcionado sus grabaciones a  Pier Paolo Pasolini, quien las usará para su Decameron, sin mencionarlo, fue a hablarle a los gerentes de la Rai. Mencionó allí el ejemplo de las pequeñas estaciones de radio de los EEUU, quienes transmitían música autóctonaa financiándose con publicidad local. El presidente el maestro Giulio Razzi, mientras tanto, se sonreía.

La industria de la cancion estadounidense en la II Guerra Mundial

En la post guerra, la elección de la Rai fue precisa, apuntar a Sanremo (festival del cual Razzi era uno de los organizadores) como transmisión televisiva. ¿Que ejemplo debía seguir la Rai, la mas poderosa y centralizada empresa cultural italiana? Razzi decidio ese ejemplo fueran la industria norteamericana, y que habia q ue concentrarse en la canción derivada de la tradicion Usa al estilo Tin Pan Alley, término que designa a un grupo de productores y compositores musicales centrados en la ciudad de Nueva York que dominaron la música popular estadounidense durante los últimos años del siglo XIX y comienzos del siglo XX.

Placa del sitio donde floreció el negocio de la canción popular Norte Americana durante las primeras décadas del siglo 20.
Placa del sitio donde floreció el negocio de la canción popular Norte Americana durante las primeras décadas del siglo 20.

Durante la segunda guerra mundial, la industria de la canción norteamericana concentrada en el sitio llamado Tin Pan Alley junto con el gobierno federal Usa, se aliaron para producir una cancion de guerra que inspirara los sentimientos patrióticos de igual o mayor manera que como se había logrado con la canción Over There de George M. Cohan en la primera guerra mundial. En el Congreso de los EEUU se debatió la medida de eximición de los músicos de la obligación de ir al frente como los demás, sobretodo los que contribuían a influenciar la moral de los estadounidenses. Los artistas que promocionaron al guerra e incentivaban la victoria de su pais, encontraron todo tipo de medios a su disposción para difundirse.

En su libro «God Bless America: Tin Pan Alley Goes to War» (Dios bendiga a America: Tin Pan Alley va a la Guerra), Kathleen E.R. Smith escribe que la necesidad de evadirse “el escapismo, parecía ser la prioridad número uno para los oyentes de las radios,” sugiriendole asi a “los compositores del Tin Pan Alley de esforzarse para escribir una canción de guerra que gustara tanto a civiles como a soldados.» La guerra terminó sin que se produjera ninguna canción que pudiera competir con Over There, la canción que quedó en la memoria de la nación estadounidense desde la Primera gran Guerra.

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Volviendo a la Rai, Razzi quiso aprender de los «americanos» el exitoso arte e industria de influenciar la opinión pública, se entiende que entonces se inclinara por el ejemplo de una industria que ya producia sus ganancias y que ya tenía una enorme base de seguidores entre el público, aun a costa de quitar del medio al genero popular italiano y aun antes de que éste pudiera entrar en él. Resultado de esta elección de paradigma: el pop de la peninsula nació aniquilando sus propias raíces, e imitando la canción made in Usa. Entonces sería justo recordar que la irrelevancia de tanto pop dominante en lengua italiana tiene un origen preciso y es justamente ese.

carlo-conti

@BGiurato

*Link original de la revista Linkiesta:

http://www.linkiesta.it/it/article/2016/02/12/alan-lomax-racconta-come-sanremo-ha-annientato-la-musica-italiana/29259/

 

 

 

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